Una cata puede ser vino, cerveza, café, queso, aceite o cualquier producto con una historia detrás. Restaurantes, productores, comercios y comunidades pueden convertir esa historia en un plan.
Busca por gastronomía y revisa aforo, precio y sistema de reserva. Para grupos, una comunidad también puede servir para organizar una cata privada o reunir suficientes interesados.
Si eres negocio o colectivo y quieres montar una actividad, publica el plan o habla con El Bando para plantear una acción más amplia.